Presentación
Uno de los proyectos académicos más importantes del Departamento de Comunicación Social de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” sede La Paz, Bolivia (UCB) es la producción del Journal de Comunicación Social. Esta revista, que ya lleva 12 años de publicación ininterrumpida, está orientada a promover la divulgación de conocimiento científico de la UCB y de la comunidad académica local e internacional. Publica tanto artículos de investigadores sénior como de investigadores júnior, considerando la importancia de que jóvenes estudiosos puedan acercarse a este espacio de difusión de conocimiento. Es así que docentes y graduados de las carreras Comunicación Social y Comunicación Digital Multimedia tienen, en esta revista, una ventana fundamental para compartir los resultados de sus investigaciones y ensayos. Desde sus inicios, contó con la excelente dirección de la Dra. Guadalupe Peres-Cajías y del Dr. Rafael Loayza. Les siguió el magíster Claudio Rossell Arce, desde el año 2022, momento en el cual llevó a cabo ajustes claves en la producción editorial de la revista y en la página web. Es gracias a la visión del magíster Rossell Arce, quien dirigió la revista hasta la fecha y que ahora es jefe de las carreras Comunicación Social y Comunicación Digital Multimedia, que ofrecemos ahora un Journal de Comunicación Social renovado y muy cualificado.
El presente número publica seis investigaciones que son resultados de investigaciones cualitativas. La primera estudia un corpus estatal plurinacional de videoclips musicales bolivianos publicados en YouTube entre 2006 y 2025. Pone de manifiesto, mediante la identificación de emblemas patrióticos seleccionados por los intérpretes y productores, que en esta plataforma se construye una gramática de visibilidad que jerarquiza signos, timbres, cuerpos y paratextos en la disputa por “Bolivia”. Otra investigación, apoyada en la comunicación alternativa, se detienen en productos periodísticos de cinco medios nativos digitales en Bolivia. La investigadora revela la emergencia de un periodismo de calidad y enfocado en temáticas especializadas, con un interés en ascenso de herramientas digitales.
Otro artículo da cuenta de las denominadas Comunidades de Aprendizaje Transdisciplinarias, investigación llevada a cabo en el marco de un programa de cooperación académica entre el VLIR-UOS de Bélgica y la Universidad Católica Boliviana. La autora pone en evidencia que las interacciones simétricas, las experiencias compartidas y la comunicación dialógica facilitan la producción colectiva de sentido para mejorar las condiciones de desarrollo local. Asimismo, se ofrece una interesante contribución sobre el uso de la inteligencia artificial en un proyecto editorial estatal de recopilación de memoria oral dirigido a estudiantes de secundaria de Bolivia. Se da cuenta de un trabajo editorial que atiende a la distinción entre la redacción humana de la generada artificialmente, que da luces sobre su utilización en la sociedad actual.
Un siguiente artículo se enfoca en cómo la escuela en el área rural puede ser entendida como un recurso de reproducción simbólica para las comunidades. Mediante un acucioso trabajo de campo y entrevistas cualitativas, reconoce las acciones comunales y administrativas en favor de la preservación de la escuela. Para su autor, la escuela, además de su función pedagógica, posibilita la reproducción simbólica que mantiene “vivas” a las comunidades. En el campo de la semiótica, se ofrece un artículo que destapa las maneras en las cuales los guiones de cine apoyados en el amor romántico ofrecen una narrativa discursiva que normaliza la violencia contra la mujer en el contexto del amor verdadero. La autora devela discursos que legitiman la agresión y el control masculino bajo la premisa del amor romántico. Dos reseñas cierran esta revista: la primera abre una reflexión sobre sociedades digitales y la lectura; la segunda pone en cuestión los denominados “taxi partidos” de la política local.
Agradezco especialmente a las y los autores que confiaron en nuestra revista. Asimismo, agradezco al conjunto de especialistas que generosamente evaluaron los artículos de investigación. Gracias a ellos y ellas contamos con publicaciones de calidad académica. Por último, agradezco la confianza depositada por las autoridades de la UCB para dirigir este proyecto editorial y académico, particularmente, el apoyo del magíster Rossell Arce; de él recibo esta revista, un impecable trabajo sostenido durante estos últimos años.
A nombre del equipo de la revista, invito a los lectores y las lectoras a revisar estos trabajos que hoy salen a la luz. Son el resultado de un enorme esfuerzo investigativo que, gracias a su lectura, se abre al diálogo académico.
Mónica Navia Antezana
Directora
Journal de Comunicación Social